Google+ Followers

Tuesday, September 17, 2013

SEGURIDAD DEL ESTADO EN MORÓN BAJO PRESIÓN DE LA DIRECCIÓN NACIONAL EN LA HABANA

 
Jefe de la Seguridad del Estado moronense retoma la caseria de brujas.

“De que vale ser más fuerte, si no sabes ser mejor”
Federico Balart.
Por: José Manuel Caraballo Bravo, Agencia de Prensa Libre Avileña, A.P.L.A.
Morón, 15 de septiembre de 2013.- El actual jefe de la policía política o Seguridad del Estado en la ciudad del Gallo, Morón, Amaury Zamora, parece estar en un laberinto sin salidas, tras los recientes acontecimientos que vienen sucediendo en la ciudad, y que no han tenido la solución deseada por los agentes represores, según nos reportan desde Cuba, colaboradores de la prensa independiente.
Los carteles antigubernamentales el pasado 13 de agosto, día del cumpleaños del desaparecido en público Fidel Castro en el Parque “Agramonte”, la violencia entre estudiantes extranjeros de la Facultad de Medicina, el descontento popular por las continuas epidemias, la falta de higiene y medicamentos permanente, el escándalo del Matadero Municipal, que todos llaman “Caso Zorrilla” – apellido de su administrador por años – entre otras ineficiencias del régimen cubano actual, tienen sin lugar a dudas descontrolados a los vigilantes de la cúpula gobernante.
Ahora, la nueva víctima es el más joven de los periodistas independientes, Omar Ortega Mendoza, quien aún cuando se ha retirado momentáneamente de su actividad, que la policía política llama “contrarrevolución” por estar dedicado a su señora esposa embarazada y próxima a dar a luz a su primer hijo, es molestado, según nos comunicó un testigo ocular de los hechos, quien simpatiza con el trabajo de la A.P.L.A.
Amplia la fuente, que en la esquina de la calle 4, todo el que transitaba como el mismo lo hacia pudo escuchar como el Jefe de la Seguridad del Estado en Morón, Amaury Zamora, coaccionaba al joven Omar Ortega Mendoza para que visitara su cuartel, y conversar, mas cuando este se negó por no estar involucrado en ningún delito, fue amenazado con ser conducido por la fuerza, sin que esto último se llevara a cabo en el momento.