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Wednesday, July 30, 2014

EL “GUIA” DE LOS UNIVERSITARIOS DE PITTSBURG

 

JosealbertoFRAME

La verdad sesgada de Osmany Sánchez.

Por José Alberto Álvarez Bravo

ESTADOS UNIDOS Y EL TERROR A LA VERDAD es el mejor título que se le ocurrió a Osmany Sánchez para su texto, publicado en jovencuba.com el 23 de julio de 2014.  De inicio, podemos inferir de sus palabras que estudia –o estudió- en la universidad “solo para los revolucionarios”. Su condición de veedor ideológico del castrismo es bastante obvia.

Como se verá, este joven “revolucionario” describe su “misión” de acompañar a los jóvenes norteamericanos procedentes de la Universidad de Pittsburg  “por toda la ciudad, a los lugares donde ellos quisieran ir”;  ¿estás seguro, Osmany?

Tengo que confesar mi fracaso en contener una sonrisa ante las ocurrencias de este muchacho, pues le atribuyo una juventud ya distante de mi vida. En su tercer párrafo nos cuenta que los yanquis “se despedían llorando, prometían mantener el contacto y se marchaban de Cuba, con una visión muy diferente con la que llegaron”. No se me ocurre imaginar a la CIA tamizando quiénes viajan a Cuba en razón de opiniones políticas  proclives al imperio; no se me ocurre imaginar a los decanos de las universidades yanquis rechazando solicitudes de matrícula por razones ideológicas. No se me ocurre imaginar lo que sucedería si estudiantes cubanos viajaran en iguales condiciones a las entrañas del monstruo, pues según el propio Osmany “nada es más efectivo para hacer cambiar la forma de pensar de una persona sobre un fenómeno que cuando por sí misma lo vive y lo experimenta”.

Toda la verdad del mundo acompaña las palabras de Osmany cuando dice que “no hay niños en las calles sin estudiar”. Es emocionante el desvelo de la revolución castrista –si se le puede seguir llamando así- por la infancia y la adolescencia; lástima que los niños del remolcador 13 de Marzo no vivieran para constatarlo.

Donde sí aprieta demasiado la fantasía de Osmany es cuando asegura que “Estados Unidos le tiene terror a la verdad”.

Si no es mucho pedir, quisiera que Osmany me ilustrara sobre la cantidad de periodistas encarcelados en el país vecino por decir cosas que no le hayan gustado al gobierno, o mejor dicho, a los gobiernos. Quisiera que Osmany me ilustrara sobre si fueron rumores, o fue ideas que me hice, de un país en el mundo, no sé bien cual, donde encarcelaron 26 personas de un golpe por informar sobre temas que la prensa oficial, -única permitida- silencia con evidente terror a las verdades incómodas; oí decir que aquello se llamó la Primavera Negra.

Dichoso Osmany Sánchez que tiene sus verdades muy claras: Cuba castrista es el paraíso, USA el infierno. Cuesta entender el masoquismo masivo del pueblo cubano, en su obsesión por radicarse junto al mismísimo Satanás. Cuesta entender la mente de Osmany, cuadriculada por la doctrina bolchevique, donde a estas alturas del juego sigue aferrado a la palabrería hueca que ni los mismos dinosaurios de la cúpula gobernante se atreven ya a farfullar.

Desde su burbuja filomarxista, Osmany no se ha enterado de la cantidad de cubanos, jóvenes en su mayoría, que “desertan” en cada uno de los viajes que se dan por el infierno o su periferia. En mi incurable ignorancia, no me he enterado de un solo joven norteamericano que haya desertado para quedarse en la tierra de promisión que idealiza nuestro comisario biraní.

Algo tengo que saber, y como Osmany no hace mención de esto, le informo que en el paraíso del proletariado hay en este momento ciento catorce hombres u mujeres que guardan prisión por disentir, lo que en cualquier lugar del mundo –no dije Corea del Norte- es totalmente normal.

No pretendo agotar todas las aristas por donde pudiera intercambiar con los Osmanys que medran con el sufrimiento del pueblo cubano, solo recordarles que algún día terminará la dinastía Castro, y cubanos y norteamericanos viajarán libremente, sin las emponzoñadas fronteras ideológicas erigidas y sostenidas por quienes administran la Cuba de todos sin el consentimiento expreso de sus hijos.