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Friday, July 12, 2013

Ahora voy para la carnicería de huesos

Ahora voy para la carnicería de huesos.
Por: Omar Ortega Mendoza, Agencia de Prensa Libre Avileña, A.P.L.A.

MORÓN, Cuba.- Cualquiera que no viva en Cuba, o desconozca de las cosas locas que pasan aquí, pudiera pensar que estoy delirando o haciendo mal uso de la lengua española, cuando digo “carnicería de huesos”, ya que en una carnicería común y corriente debe existir carne, sobre todo.

En otros lugares de Cuba puede estar pasando lo mismo, no lo se, no tengo Internet, no tengo una comunicación viable y todo es “gracias a la revolución”. ¡Que ironía tan grande!

En Morón, las carnicerías o “casillas”, como también le llaman tienen nombres tan sugerentes como: “El Boliche”, donde hace décadas solo se vende carne de cerdo, cuando hay matanzas de ese ganado porcino en el Matadero Municipal, lugar muy custodiado por la Policía Nacional, y muy visitado por personas influyentes del gobierno municipal, o del Partido Comunista para recoger sus “regalitos”.

Mi “carnicería de huesos” puede ser cualquiera, donde el camión del matadero distribuye la “ternilla”, que antes según mis ancestros se compraba para los perros, o para hacer una buena sopa. Ahora ni sopa se puede hacer, porque vienen bien peladitos. Solo hueso, y si dice que el perro es el mejor amigo del hombre, debe compartir su manjar por estos tiempos. Puede dar risa, a mi me da hambre; pero si matas una vaca para alimentar tu familia, aún cuando seas propietario, te cambiaran de celda. Si porque la Isla es una gran prisión. Aquí por matar un ser humano te pueden sancionar a 10 ó 15 años, por matar una vaca hasta 30 años.

En la “carnicería de huesos” que la prefiero a pasar tras las rejas 30 años, la cola es inmensa, si es que se puede llamar cola, porque en Cuba no se hace una línea, sino amontonamiento de gente que luego trae discusiones y peleas callejeras, como si fuéramos perros. Bueno, es que es comida de perros, que se puede esperar.

Y al fin me llevo a casa una java de huesos, exactamente 10 huesos bien pelados, si porque hasta los huesos son racionados; pero que voy a hacer sino es llevar “el plato fuerte” de hoy, luego de dar tantos pedales en mi bici, en espera de la tormenta Chantal que amenaza con llevarse lo poco que queda, puede que hasta mi preferida “carnicería de hueso”.